Consenso Estrategico para la reduccion de la Mortalidad Materna

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Llamado a la acción

En la última década, América Latina y el Caribe ha progresado modestamente en la reducción de las
muertes maternas. Sin embargo, la pandemia por la COVID-19 hace peligrar estos avances e
incrementado el número de muertes maternas en exceso reportadas. Miles de mujeres siguen muriendo en
la región por causas prevenibles y muchas otras sufren complicaciones que afectan su salud en el largo
plazo. Estas mujeres tienen rostro: son las mujeres indígenas, las afrodescencientes, aquellas con bajos
ingresos y con menor escolaridad, son las adolescentes y las jóvenes. Y junto a estas mujeres, que ven
vulnerado su derecho a la salud y a la vida, miles de familias y comunidades sufren perdidas emocionales,
sociales y económicas.

Crear políticas públicas que aborden, de manera
contundente, las grandes brechas en la equidad,
para así lograr el acceso y la cobertura
universal en salud materna y salud sexual y
reproductiva

Recomendaciones:
⚫ Colocar a las mujeres, niñas, niños, y
adolescentes, a la salud sexual y
reproductiva y a la salud materna en el
centro de la agenda de desarrollo. Las
políticas públicas deben poner el foco en
aquellas poblaciones que están más
desatendidas, que se encuentran en las
ubicaciones más remotas, las que viven en
zonas rurales y las más pobres, así como en
las poblaciones indígenas,
afrodescendientes, migrantes, las que sufren
discapacidad y las adolescentes, sobre todo,
aquellas menores de 15 años.
⚫ Promover leyes y normativas que fomenten
la equidad de género en los países,
invirtiendo en la formación y
reconocimiento de nuevos liderazgos de
mujeres en todos los sectores.
⚫ Garantizar la adopción de una perspectiva de
curso de vida en la salud de las mujeres, las
niñas, los niños, y las personas adolescentes.
⚫ Articular con otros sectores de la economía
fuertemente ligados a la salud como la
educación, trabajo, justicia, agricultura, agua
y saneamiento, y bienestar social que
contribuyen al desarrollo social. Los retos de
salud que enfrentan las mujeres, las niñas y
los niños son complejos y se extienden más
allá de la agenda básica de salud materna e
infantil. Por ello es necesario diseñar

políticas multisectoriales, con sectores de
influencia directa en estos grupos de
población.
⚫ Promover el establecimiento de metas claras
y realistas para el logro de la cobertura y el
acceso universal en salud sexual y
reproductiva, resaltando la necesidad de
actualizar el paquete esencial de servicios e
intervenciones.
⚫ Atender al contexto internacional, y
continuar alineando los indicadores, metas y
objetivos nacionales con los Objetivos de
Desarrollo Sostenible (ODS), la Estrategia
Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y
el Adolescente 2016-2030, el marco de los
Cuidados Maternos Respetuosos y de la
Declaración de Nairobi sobre CIPD25. A
nivel regional, es importante asegurar la
coherencia con el Consenso de Montevideo
sobre Población y Desarrollo, con la Agenda
Sostenible para la Salud en las Américas
2018-2030 y con el Plan de Acción para la
Salud de la Mujer, el Niño, la Niña y
Adolescentes 2018-2030, aprobado por
todos los Estados de las Américas.